
- Permiso de SEGOB declarado
- Retiros por SPEI
- Depósito en efectivo en OXXO
- Bono con rollover
En un jackpot progresivo, una parte de cada apuesta va a un premio que crece hasta que alguien lo gana. Son los únicos juegos que pueden darte millones con una apuesta chica, y los que menos devuelven el resto del tiempo.
Las tragamonedas con jackpot progresivo más conocidas son Mega Moolah, Mega Fortune y Divine Fortune; las de Amusnet, como 40 Burning Hot, tienen Jackpot Cards. Una parte de cada apuesta alimenta el premio, así que el juego base devuelve menos: Mega Moolah tiene un RTP total de 88.12%, contra el 96% de una tragamonedas normal.
Una parte de cada apuesta alimenta el premio, así que el juego base devuelve menos. Mega Moolah tiene un RTP total de 88.12%: si no ganas el jackpot, el juego cuesta casi tres veces más que una tragamonedas normal de 96%.
| Juego | RTP total |
|---|---|
| Tragamonedas promedio | 96% |
| Divine Fortune | 96.59% |
| Mega Fortune | 96.60% |
| Mega Moolah | 88.12% |
20 casinos del catálogo destacan su sección de jackpots:






| Juego | RTP total | Costo promedio por cada $1,000 apostados |
|---|---|---|
| Tragamonedas normal | 96% | $40 |
| Divine Fortune | 96.59% | $34 |
| Mega Fortune | 96.60% | $34 |
| Mega Moolah | 88.12% | $119 |
Divine Fortune y Mega Fortune tienen RTP normal porque su jackpot es más chico o se reparte de otra forma. Mega Moolah cobra caro la posibilidad de un premio millonario.
Mega Moolah de Games Global es el jackpot progresivo más conocido: cuatro premios, Mini, Minor, Major y Mega, que se ganan en una rueda de bonificación al azar. Su RTP es de 88.12%, porque una parte de cada apuesta va al bote. Mega Fortune y Divine Fortune de NetEnt funcionan de forma parecida, con RTP cercano a 96.6% en la versión que publica el proveedor. Las de Amusnet, como Shining Crown, usan un jackpot de cartas en red entre casinos.
Un jackpot fijo paga siempre lo mismo, por ejemplo 1,000 veces la apuesta, y está incluido en el RTP del juego. Un progresivo crece con cada apuesta hasta que alguien lo gana y vuelve a empezar desde un mínimo. Los fijos, como los de Wolf Gold, son más frecuentes y más chicos; los progresivos pagan rara vez y pueden dar cifras que cambian la vida. Si buscas sesiones largas, el fijo es mejor; si juegas por el sueño del premio grande, el progresivo, sabiendo que el resto del tiempo devuelve menos.
En un casino con permiso de SEGOB, el operador te retiene el ISR y el impuesto estatal que corresponda al pagarte, y te da una constancia. En un premio grande, ese documento es importante para tu declaración anual. Lo explicamos en impuestos por premios.
En Mega Moolah, la rueda del jackpot puede activarse al azar en cualquier giro, sin necesidad de una combinación especial. Una vez dentro, la rueda decide cuál de los cuatro premios ganas, y siempre ganas uno. La probabilidad de entrar a la rueda crece con el tamaño de la apuesta, así que con la apuesta mínima también puedes ganar el Mega, pero con menos frecuencia. Ese diseño es el mismo en otros progresivos en red: el premio es grande porque lo alimentan las apuestas de miles de jugadores en muchos casinos al mismo tiempo.
Depende del juego. En los progresivos donde la probabilidad de entrar a la rueda depende de la apuesta, jugar con el mínimo te deja dentro de la carrera pero con menos opciones. En los que exigen la apuesta máxima para optar al premio grande, jugar con menos te hace pagar la parte del jackpot sin poder ganarlo. Antes de empezar, lee las reglas del juego: el menú de información dice cómo se gana cada nivel.
Varios casinos con permiso de SEGOB tienen una sección de jackpots con los progresivos de NetEnt, Games Global y Amusnet, además de jackpots propios del casino que se reparten entre los jugadores de un grupo de juegos. Estos últimos suelen ser más chicos y más frecuentes, y sus reglas cambian de un operador a otro.
Los progresivos de NetEnt y Games Global funcionan en el navegador del teléfono, y el contador del jackpot se actualiza en tiempo real. Si ganas desde el celular, el premio se acredita igual que en la computadora y el casino te contactará para verificar tu identidad antes de pagarlo.
Separa una cantidad fija para el jackpot, como si compraras un boleto de lotería, y juega el resto de tu sesión en tragamonedas de RTP normal. Así la posibilidad del premio grande no se come todo tu saldo.